Martha Kuri González, habla sobre cómo ha sido su proceso de cáncer

Por: Cricel e Ibania Cortés

Coordinadora de especial: Cricel Cortés

Foto: Manuel Álvarez

Locación Hacienda Jurica

 

“Un día, jugando con mis nietos, me di cuenta que tenía una bolita en uno de mis senos. La verdad en ese momento lo que menos pensé es que fuera cáncer. Al ir a revisarme, el doctor me dijo -es importante que vea a un oncólogo porque los estudios no muestran buenos resultados-. Ahí comenzó esta experiencia que ha sido una gran lección de vida para mí y por supuesto para las personas que me rodean”.

 

Martha, cómo fue tu reacción al saber el resultado de los estudios que te hiciste en ese momento

“Primero me cuestioné como lo hice cuando murió mi hija Carolina. Le pregunté a Dios -por qué a mí-, yo misma me contesté y me dije –y por qué no- quién eres tú para que no te suceda. Esa fue mi primera reacción.

Ahora siento que vivo este capítulo de mi vida como una gran lección de humildad, donde acepto las cosas y digo -está bien, esto me toca vivir-. Una vez que acepté lo que estaba sucediendo, de inmediato comencé a informarme más acerca de la enfermedad. Inicié de inmediato con quimioterapias ya que el cáncer que me dio no estaba encapsulado y podía dispersarse en mi cuerpo. Creo que definitivamente todas las enfermedades tienen que ver con nuestras emociones, por lo que a partir de ese momento de reflexión, me dedico a vivir el presente y disfrutar con inmensa alegría cada momento”.

Cómo reaccionó tu familia al enterarse

“Siempre me han dado un gran apoyo. Lo primero que mis hijos me dijeron fue -vamos a salir adelante juntos- y así ha sido. Por otro lado, mis hermanos y grandes amigos que forman parte de mi familia han estado conmigo, cada uno a su manera. La ternura de mis nietos me encanta. ¡Imagínense! cuando me quedé sin cabello y me vieron por primera vez, dijeron al verme –no me gusta tu peinado- ¡Son lo máximo!”

Qué sucedió cuando se comenzó a caer tu cabello, qué sentiste…

“Fue un episodio difícil. Iba de viaje a Miami y de repente me doy cuenta que se me había caído un mechón, al seguir caminando se me cayó otro y en el baño uno más… Se los digo así -sentí estar viviendo una película de terror-. Fue para mí un momento complicado.

Ese día también me pasó algo maravilloso, mi hermano, con quien me reuniría ese día tuvo un gesto muy lindo conmigo y -me llevó por una peluca-.Recuerdo que esa noche me armé de valor, tomé la máquina de cortar cabello y me rapé, así dije adiós a mi cabellera. Es increíble pero me sentí feliz cuando lo hice, sentí que algo se fue… que renací”.

Qué otros cambios generó el cáncer en tu vida

“Muchas cosas. Desde que me lo diagnosticaron, supe que la vida me estaba dando la gran oportunidad de cambiar. Los primeros ajustes fueron en mi alimentación y en mi ser. Me hice vegana -como me gustan los antojitos-, ese cambio me costó pero me encantó, y sobretodo me ayudó mucho. Hoy soy fan de la buena alimentación.

En cuanto a mi ser, sigo aprendiendo. He ido hacia dentro de mí como antes no lo había hecho, ahora me conozco más, esto es lo que más me ha gustado de la enfermedad, el cómo día a día me enseña lo valiosa y hermosa que es esta vida”.

Desde entonces, cómo ha sido tu vida…

“Vivimos en una sociedad de estereotipos. Donde si no encajas la gente se aleja. Yo he seguido con mi vida normal, jamás me he puesto la etiqueta de enferma y he aprendido a vivir intensamente. Mantengo la ilusión y me emociono de todo. Para mí ha sido un renacer.

Desde que me rapé así lo tomé: me quede o me vaya, estoy preparada”.

Cómo hablas de esto con tus seres queridos

“De forma normal, lo viven conmigo también como una oportunidad y aprendizaje de vida. Mi familia ha sido un apoyo increíble para mí. He sentido su amor muy de cerca y de forma especial, como jamás lo imaginé. De hecho, no solo su amor, también su sentido del humor ya que suelen contarme chistes antes de ir a quimioterapia, reímos mucho. Nos acercamos con Dios y eso nos ayuda a estar bien”.

Qué ha sucedido en el ámbito laboral

“Soy psicóloga y siento que este proceso me ayuda a comprender humanamente más a las personas. Cada dolor que he pasado me ha motivado a ser mejor y a ayudar a los demás”.

Nos gusta la actitud que tienes, verte tan radiante y llena de vida…

“Gracias. El arreglo personal es muy importante para mí. La actitud ante la vida y hacia nosotros mismos es muy importante en un proceso como este. Si no me siento al cien y no me maquillo, puedo llegar a sentirme peor y no quiero desaprovechar esta vida de ninguna manera”.

“Vive la historia que quieres contar” es una frase que nos encanta, qué opinas de ella Martha…

“Es hermosa y creo que sí, he vivido la historia que quiero contar. Fui mamá de cinco hijos, de los cuales dos están en el cielo. Valoro inmensamente que la vida me ha dado la oportunidad de vivir a través de diversas experiencias, donde cada una de ellas ha hecho en mí un mejor ser humano”.

Qué sigue para ti, qué falta por hacer…

“Quiero seguir haciendo lo que me gusta: dar mis terapias y cursos. Me casé joven, -a los 18 años-, hasta ese momento no había estudiado. Comencé con la carrera de psicología cuando murió mi hija Carolina, y después hice una Maestría en Psicología Familiar.

Lo que me falta hacer es ayudar con mi experiencia a personas con cáncer. Me parece importante transmitir que somos mucho más allá de nuestro cuerpo.  Compartir con más personas que para mí ha valido la pena pasar esta experiencia”.

¿Escribirías un libro? De qué hablarías…

“Sí, en eso estoy. Ya lo había empezado hace tiempo, lo había dirigido a los padres que pierden a sus hijos. Pero ahora lo quiero enfocar más a la vida, a mí y a lo que he pasado. Quiero compartir cómo he salido adelante de cada experiencia”.

Nos has hablado sobre la importancia de conocernos más y conectar con nuestro interior, tú cómo lo haces…

“A través de la meditación. Me gusta visualizarme, hablarle a mi cuerpo y escribir lo que quiero ser y hacer todos los días. Tengo contacto con la naturaleza, me rodeo de gente positiva y agradezco”

Mensaje

“Cuando algo pase en sus vidas, lo más importante es que se den cuenta del por qué y para qué les está sucediendo.

A partir de ahí vendrá la transformación en una mejor versión de ustedes mismos”.

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