La muerte en las diferentes religiones del mundo

Por: Gabriela Acosta

“Término de la vida”, así de simple se define el concepto de la muerte en la Real Academia Española. Sin embargo, para ciertas religiones o culturas no siempre es así. Algunas conciben la muerte como una etapa de descanso, otras como el paso a la vida eterna o como un ciclo más en el continuo nacer y morir que toca “vivir”.

Para entender un poco las diferentes concepciones que hay sobre el término de la vida, en las siguientes líneas se encuentran las principales creencias que se tienen respecto a lo que sucede con el cuerpo y el alma, así como a dónde se parte después de morir.

El cristianismo concibe a la muerte como la separación del alma y el cuerpo e incluso afirma la existencia del cielo y del infierno. Así entonces, al morir, el cuerpo regresa a las cenizas y el alma al cielo con Dios, si fue un devoto de Cristo. De lo contrario, el alma deberá esperar para ser juzgada por sus obras. Por otro lado, se cree que al infierno irán todas las personas que actuaron mal, pero solo hasta el día del juicio final.

En el budismo, la vida es eterna, por lo que la muerte de una persona es necesaria porque solo representa una experiencia más en el ciclo continuo de reencarnaciones. Se tiene la creencia de que el alma se separa del cuerpo tres días después de la muerte clínica, y renace a los 49 días, según el karma de la persona.

Para el judaísmo, Dios creó al hombre con cuerpo y alma juntos para que aceptaran los preceptos que se les dieron; y así, juntos, recibirán la recompensa eterna. Es por eso que los  judaístas ven a la muerte como una separación temporal, en donde el alma se retira del cuerpo gradualmente, se va al infierno no como castigo sino para limpiarse y al cabo de doce meses está lista para descansar y esperar la resurrección de los muertos, con su antiguo cuerpo pero en una realidad distinta.

En el islam, la muerte solamente es un descanso de la vida presente, una preparación para cambiar de existencia y entrar al mundo de la inmortalidad. Aquellos que actuaron conforme a la religión, estarán en su tumba descansando y en espera de su juicio para llegar al pedazo de cielo que se les permite ver; quienes fueron malas personas, no disfrutan de su tumba por los castigos que reciben.

Interesante ¿No? La muerte no sólo se concibe de forma diferente de acuerdo a cada religión, también el ritual de transición o de paso lo es. En México, por ejemplo, se tiene la idea de que el acto funerario debe ser solemne, íntimo y silencioso, pero no sucede así en todos lados. En Colombia y algunas partes de África, el rito Lumbalú ayuda a que los difuntos lleguen bien al mundo de los muertos a través de cantos, bailes y alabanzas. Así pues, la muerte y el ritual que se le hace es diferente en todos lados, y a todos lados la muerte llega.

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